Amigo mío, voy a formularte la pregunta más importante de la vida. El gozo o la tristeza que experimentes en la eternidad dependen de ella. La pregunta es: ¿Eres salvo? No es que si eres miembro de una iglesia o no, sino, ¿eres salvo? No te estoy preguntando cuán bueno eres, sino,¿eres salvo? Nadie alcanza las bendiciones de Dios ni va al cielo sin ser salvo. Jésus le dijo a Nicodemo en Juan 3:7. "Os es necesario nacer de nuevo". Dios nos describe en su Palabra el único plan de salvación. El plan es sencillo y pudieras ser salvo hoy mismo.
Primeramente, amigo mío, tienes que reconocer que eres pecador.
No podrás ser salvo a menos que reconozcas que eres pecador. Por cuanto eres pecador, estás condenado a muerte.
Y esto significa separación de Dios en el infierno eterno. ¡Es horrible, amigo mío, pero es la realidad! Sin embargo, Dios te amó de tal manera que dio a su unigénito, Jesucristo, como tu sustituto. Jesucristo murió en tu lugar y llevó tu pecado.
Jésus tuvo que morir y derramar su sangre.
No podemos entender cómo nuestro pecado fue echado sobre Jésus, pero Dios dice en su Palabra que así fue. Así que tu pecado, amigo mío, fue echado sobre Jésus, quien murió en tu lugar. Esto es la verdad, Dios no minete.
El carcelero de Filipos preguntó a Pablo y a Silas:
Y ellos le respondieron:
Es sencillo: sólo tienes que creer que El llevó tu pecado, murió en tu lugar, fue sepultado y resucitó para justificación. Luego invócalo.
Lucas 18:13 nos dice qué es lo primero que un pecador tiene que orar:
Tú eres un pecador y seguramente estás arrepentido de serlo. Por lo tanto, ahora mismo, dondequiera que estés, eleva el corazón a Dios y ora. No esperes más tiempo, ora en voz alta, que Dios está deseoso de salvarte. Sólo tienes que decir: "Dios mío, soy un pecador. Perdóname, estoy arrepentido, ten misericordia de mí y sálvame por amor de Jesús". Sí, tómale la palabra.
Tómale la palabra a Dios. Cuando hayas hecho lo que hay hacer, PROCLAMATE SALVO POR FE, que El dijo que lo serías. Cree y serás salvo. No es la iglesia, ni la logia, ni tus buenas obras lo que te salva. Sólo Jesús puede salvarte.
En pocas palabras, el plan de salvación es éste: Eres un pecador y como tal moriás a menos que creas en Cristo, quien fue tu substituto, murió en tu lugar, fue sepultado y resucitó de entre los muertos. Reconócete pecador e invoca a Dios; implórale misericordia y salvación por fe declárate salvado.
Tú dirás: "¿Es eso todo lo que hay que hacer para ser salvo?" Sí, eso es todo. Gracias a Dios que muchos han sido ganados para Cristo por medio de este plan sencillo. Esto es lo que está escrito. Es el plan de Dios, amigo mío. Créelo y ponelo en práctica hoy mismo.
Ahora es el tiempo, hoy es el día de salvación.
Si estas palabras no han estado lo suficientemente claras, léelas varias veces hasta que las hayas comprendido bien. No dejas este escrito hasta que lo entiendas. Tu alma vale más que todos los tesoros del mundo.
Asegúrate que estás salvado, pues tú lo necesitas sobre todas las cosas. Si pierdes el alma, pierdes el cielo y lo pierdes todo. Que Dios te ayude a salvarte hoy. No confíes en tus sentimientos, pues ellos cambian. Afírmate en las promesas de Dios, que nunca cambian.
Versiculos ayudables aditivos:
San Juan 3:16, 1.Pedro 2:24
Isaías 53:6, San Juan 1:12, Romanos 10:9-10
Efesios 2:8-9, Proverbios 27:1
I Corintios 15:3-4, San Juan 10:27-31, I San Juan 5:13
Esta texto cortesía de [www.bibleteacher.org]